Beneficios de escalar la inversión de una instalación fotovoltaica

Para evaluar un proyecto fotovoltaico hay que dejar que hablen los números. Es verdad que una instalación de energía solar fotovoltaica tiene múltiples beneficios asociados como la imagen de empresa innovadora, eficiente, sostenible, comprometida con el medio ambiente y la sociedad, pero si todo esto no se refleja en buenos números es difícil justificar la inversión.

Los proyectos pueden amortizarse incluso en tres años, dependiendo del perfil de consumo, el tamaño de la inversión y el precio que se paga por la energía.

Si los números son tan atractivos, ¿por qué postergar la decisión?

Existen alternativas que facilitan el desarrollo de un proyecto solar fotovoltaico, permitiendo fraccionar la inversión y mejorar la evaluación del proyecto.

Proyecto por etapas.

Una buena opción para comenzar a avanzar en el desarrollo de energías renovables es la opción de escalar la inversión. De esta forma desarrollar un proyecto general por fases puede ser muy conveniente a la hora de evaluar flujos de caja y la tasa de retorno de la inversión.

Ejemplo práctico

Analizaremos esta oportunidad sobre la base de un ejemplo concreto, en particular, una instalación de 100 kw.

Si bien los precios que utilizaremos en esta evaluación son reales, de acuerdo con nuestra lista de precios del último trimestre del 2020, en este caso deben considerarse solamente como referenciales y en ningún caso pueden considerarse como una oferta.

Vamos al ejemplo:

El coste de una instalación de 100 kw es de 79.900 € sin IVA.

Este es el monto que tendría que desembolsar una empresa si se decide a hacer la instalación de una vez, es decir en una fase.

En este ejercicio queremos evaluar que sucede si esa inversión se ejecuta en etapas, es decir en fases sucesivas, esto es lo que sucede:

Características del sistema fotovoltaico

Para este ejemplo se consideran módulos fotovoltaicos de 390 kwp, 282 unidades, lo que aporta 110 kwp. Esta configuración incluye un inversor de 100 kw.

En la primera fase se instalarán elementos que servirán para soportar la potencia total de la instalación, 100 kw en este caso, una vez se hayan completado las fases de ejecución, estos elementos son:

  • Inversor
  • Contador
  • Elementos de monitorización
  • Cableado AC
  • Protecciones AC
  • Legalización.

Los demás componentes de la instalación: placas solares y estructuras se agregarán en forma incremental conforme avancen las etapas de ejecución del proyecto. Lo propio sucede con el coste de la mano de obra.

Vamos a ver lo que ocurre al desarrollar el proyecto en tres fases. Con este razonamiento claro, se puede deducir fácilmente lo que ocurre con el desarrollo en dos fases.

Fase 1:

Si instalarán 94 módulos sobre sus respectivas estructuras.

Se instalará un inversor de 100 kw, con cableado de AC y protecciones AC correspondientes a esta potencia.

Se legalizará la instalación con su potencia nominal de 100 kw.

Fase 2 y 3:

Se instalarán 94 módulos sobre sus respectivas estructuras.

Se realizará una actualización en del proyecto en industria para comunicar la modificación de la instalación.

Los costes de mano de obra se incluyen según correspondan en cada fase de desarrollo del proyecto.

Cuadro resumen.

Se realiza una valorización de los trabajos y materiales para cada fase del proyecto. El flujo de montos de inversión asociados a la ejecución de cada fase queda de la siguiente forma:

Desarrollar el proyecto en dos fases cuesta un 6% más que desarrollarlo en 1 fase, y hacerlo en tres fases es un 7,5% más caro que hacerlo de una vez.

Esta forma de desarrollar un proyecto de 100 kw es más conveniente que hacerlo como proyectos independientes que sumen la misma potencia. Por ejemplo:

¿Qué ocurre si el proyecto de 100 kw se realiza en dos proyectos de 50 kw?

Se entiende que ambos proyectos se ejecutarán en periodos de tiempos diferentes.

Un proyecto de 50 kw tiene un coste de 45.000 € (Sin IVA). Si se realizan dos proyectos de este tipo el coste total es de 90.000 €. 4.7% más caro que hacer un proyecto de 100 kw en tres fases, 6.25% más que en dos fases y 12.6% más caro que realizarlo en una fase.

Tasa interna de retorno

¿Cómo afecta la tasa interna de retorno la ejecución del proyecto en forma escalonada?

Supondremos que el proyecto fotovoltaico de 100 kw lo desarrolla una empresa que consume anualmente 362.849 kwh y paga en su factura 0.1694 €/kwh.

En este escenario si la inversión del proyecto se realiza en 1 fase, la amortización se hace en 3 años, lo mismo ocurre si la inversión se escala en dos y tres fases.

El mayor impacto de realizar una inversión escalonada del proyecto está en la tasa interna de retorno, ya que, realizar menores inversiones desplazadas en el tiempo es más beneficioso que realizar una gran inversión al inicio del proyecto, tal como se muestra en la siguiente gráfica.

Conclusiones

Para desarrollar un proyecto fotovoltaico es importante considerar que existen diferentes estrategias para su realización. Una de ellas es la realización del proyecto por etapas, lo cual permite favorecer la tasa interna de retorno del proyecto y mejorar el flujo de caja relacionado con el mismo.

Esta estrategia resulta muy interesante sobre todo cuando los proyectos fotovoltaicos son de gran magnitud.

Es importante recordar que mientras la producción solar se consuma directamente el beneficio de la instalación se maximiza.